El EPT de PokerStars 2010 tuvo un poco más acción que esperado por la mayoría de los jugadores de este año cuando se interrumpió la celebración del torneo a las 2:30 este sábado por la mañana. Un grupo de delincuentes armados entraron en el casino atacando la caja sin herir a la gente en el sucedido. Un pequeño grupo de gente fue corriendo en el pasillo hacia la sala de prensa en la segunda planta del hotel creando mucho alboroto, lo que hizo que saliera la gente de la prensa al pasillo en el que encontró dos ladrones con máscaras y armas que lucharon con los guarda de seguridad. Uno de los delincuentes escapó la guarda de seguridad y corrió hacia la prensa con su arma en la mano. Llevó un abrigo de invierno negro y una máscara negra. La gente de la prensa volvió corriendo a la sala en la que se atrincheró y se quedó hasta que se tranquilizó la situación y se pasó la amenaza. Al otro lado del pasillo, donde la seguridad había luchado con los encapuchados, segía la histeria colectiva. Sam Chartier se acordó de que Johannes Strassmann entró el salón donde se celebraba el torneo volcando las mesas y los sillos y gritando en alemán sobre el robo. Aúnque Chartier no se enteró de ni una palabra alemana, la barrera linguística no fue un obstáculo en este caso; entendió que estaba pasando algo terríble. Se volcaron mesas para el uso de cubierta y las fichas estaban en todo lado. La gente intentó salir del otro lado del salón. Después de unos 10 o 15 minutos de pánico en las áreas del torneo, la situación empezó a calmarse y el juego pudo continuar. Cuando se interrumpió el torneo, dos jugadores estaban all in esperando la River Card. El repartidor ofreció descartar las cartas de la mano pero los jugadores decidieron barajar las cartas y terminar la mano. Ninguno sufrió más que pequeños heridos y moratones del incidente.
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